Mariara.– Con el corazón desbordado de amor por el pueblo y un profundo compromiso con nuestra Madre Tierra, el municipio Diego Ibarra se vistió de verde y esperanza. Bajo la gestión amorosa de la alcaldesa Lesbia Castillo, y en perfecta unión con el poder popular, se llevó a cabo una hermosa y exitosa jornada de germinación que siembra las bases del futuro sustentable de nuestra amada tierra mariarense.
Esta emotiva actividad, nacida de las políticas ambientales orientadas a la preservación del ecosistema y la recuperación de nuestros espacios naturales, unió a manos trabajadoras y corazones conscientes en una tarea llena de ternura: la preparación para el brote de semillas de especies botánicas clave para nuestro entorno.
Sembrando identidad y vida
Con paciencia y devoción, el pueblo organizado preparó la tierra para ver nacer los brotes de:
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El Araguaney: Nuestro majestuoso árbol nacional, que pronto pintará de oro los paisajes del municipio.
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El Bambú: Especie fundamental para la protección de los suelos y el equilibrio de nuestras cuencas hidrográficas.
«Ver nacer una planta es ver nacer la esperanza. Cada semilla que hoy tocamos con amor es un pulmón de vida para nuestros hijos y nietos», se escuchaba entre los rostros sonrientes de los brigadistas y vecinos que participaron en la jornada.
Un compromiso con las futuras generaciones
A través del Plan de Reforestación “Chuquisaca”, la gestión de la alcaldesa Lesbia Castillo ratifica que gobernar es también proteger la vida en todas sus formas. Esta iniciativa no solo busca reverdecer los rincones de Diego Ibarra, sino también sembrar una sólida conciencia ecológica en el alma de cada ciudadano.
Con la participación comunitaria como bandera, el municipio demuestra que el amor por el pueblo y el amor por el ambiente caminan de la mano, asegurando un territorio sano, verde y próspero para las próximas generaciones. ¡En Diego Ibarra, la vida florece con fuerza!

